Octubre, 2008

EL TREN DE LAS SEÑORAS

Viaje: 
La Ruta de la Seda

Por primera vez desde que comenzó el viaje mi rumbo busca la dirección del sol de poniente, por primera vez me dirijo a casa. Ulan Bator se difumina en el horizonte en un reguero deshilachado de yurtas y fábricas de lúgubre aspecto y mi mente está ya en Europa anticipándose a un cambio de cultura y de ritmo de vida que llegará sin duda con el cruce de los Urales.

MONGOLIA

Viaje: 
La Ruta de la Seda

Inmersos en el sopor hipnótico del que viaja en el tiempo, entramos en Mongolia imaginando presentes, futuros y pasados abrazados a una ventanilla que nos enseña, por si alguna vez lo olvidamos, que viajar es soñar, siempre soñar. Soñar con el próximo viaje y con el regreso. Soñar con volver a abrazar a los que dejamos en casa y con conocer a los que aún no estaban. Soñar con nuevos amigos, con otra puesta de sol y con leyendas de viejos sabios.